Políticas de control de natalidad post revolución industrial

chinos

    Para todos aquellos que sabemos que el crecimiento en el consumo de energía irrecuperable en manos de la humanidad es insostenible en un mundo de recursos finitos, analizar posibles alternativas es algo necesario. Este crecimiento sostenido y exponencial en el consumo de energía no renovable (según el segundo principio de la termodinámica) Riechmann, 2015) tiene dos causas principales: la primera el aumento constante en el consumo de energía per cápita y la segunda el aumento de la población mundial.
Aunque bien podemos decir que el problema de la superpoblación no es necesariamente reciente (está el siempre citado caso de los Mayas) la dimensión que ha tomado este problema después de la revolución industrial es inmensamente mayor, tanto por el aumento drástico de la población como por el aumento sustancial del consumo (según Harbel, 2011:2, el consumo de energía de la sociedad preindustrial europea era de 40 a 70   Gj/hab/año y el de la sociedad postindustrial de 150 a­ 400 Gj/hab/año). Si bien cualquiera de los dos factores es interesante y factible de ser analizado, este trabajo se concentrará en el segundo, el crecimiento poblacional y en particular las políticas llevadas a cabo por diferentes gobiernos a lo largo del último siglo y medio para controlar este crecimiento.
Analicemos primero el caso de Argelia. En el siglo comprendido entre la segunda mitad del siglo XIX y la primer mitad del XX la población del país musulmán se cuadruplicó, resultando mayor a 10 millones en el año 1964 (Bonet, 1964). Las políticas llevadas a cabo por el gobierno argelino en ese entonces fueron tres (que ya veremos que son las más comunes para estos casos). La primera fue el fomento de la industria por medio de la inversión del estado en infraestructura de producción en las grandes ciudades, a modo de generar excedentes materiales intercambiables por alimentos y aliviar la superpoblación en el medio agrario (Bonet, 1964). La segunda fue el fomento de la migración, principalmente a países cercanos (Marruecos, Italia y Francia). No tenemos claro exactamente cómo se llevó esto a cabo, pero el libro del argentino Carmelo Bonet sugiere que el declarar la guerra a la República de Francia fue una forma indirecta de fomentar la emigración al mismo tiempo de aliviar la presión demográfica por medio del control de la muerte.
El caso de Puerto Rico resulta muy similar al magrebí. A principios del siglo XX la isla caribeña contaba con poco más de un millón de habitantes y a finales del 1950 con aproximadamente 2.5 millones (una densidad de población cercana a los 300 hab/km2). La causa principal de este aumento poblacional fue la reducción de la mortalidad, pasando de 25 a 9 muertes por cada mil habitantes por año (Stycos, 1953). Las políticas llevadas a cabo en la isla fueron también el fomento de la migración (en este caso a las ciudades del norte de los Estados Unidos) y el fomento de la industria. El fomento de la industria no es sino una solución transitoria a corto y mediano plazo que no afecta a la raíz profunda del problema que es una cantidad demasiado elevada de habitantes por kilómetro cuadrado. Dos particularidades del caso puertorriqueño que valen la pena mencionar, son, en primer lugar, una propuesta por el sociólogo estadounidense Joseph Mayone Stycos “a modo de laboratorio social” (Bonet, 1963): la educación propuesta por Malthus, de mostrar a las familias los beneficios sociales y económicos del tener pocos hijos. Describe en un trabajo posterior el sociólogo “(…) a partir de 1939, toda una red de clínicas para el control de la natalidad, patrocinada por el gobierno, ha facilitado información y materiales gratis a cuantos lo deseaban y necesitaban”. La otra que vale la pena destacar, es la esterilización obligatoria, impulsada por el físico puertorriqueño Lanauze Rolón, realizada principalmente en los años 1925, 1932, 1934 y 1937 (Thimmesh, 1968). Algo similar ocurrió también en Uzbekistán en el periodo 2005-­2012 (Werman, 2012), pese a que la ONU denuncia esta práctica como crimen de lesa humanidad (Mirovalev, 2010).
En Israel, donde a partir de su creación como estado nación en 1948 la población ha crecido sostenidamente a razón de 100.000 habitantes por año en un territorio que se caracteriza por su escasez de recursos naturales básicos (básicamente agua, fuentes de energía y zonas fértiles) al ser tierra principalmente desértica, la superpoblación ha resultado siempre un problema. Si bien los constantes conflictos armados han funcionado como válvula de escape al problema y la industrialización ha sido siempre también un control económico del conflicto, es la innovación tecnológica la que hace posible la existencia de 8 millones de personas en un territorio pequeño y mayormente infértil. Ya en 1953 se construye el acueducto que desvía al Río Jordán permitiendo el acceso al agua potable a gran parte de la población y también el riego artificial de miles de kilómetros cuadrados previamente infértiles. También es Israel un estado pionero en la utilización de la energía solar en sus diversas formas, principalmente en la creación de grandes campos de paneles fotovoltaicos que alimentan de electricidad a un país densamente poblado pero también altamente industrializado.
El caso de China tiene por su originalidad también lugar a ser mencionado. La primer política explícita de control de la natalidad en China moderna se remonta a 1959 con una campaña propagandística masiva por parte del Ministerio de Salud Pública chino, sin grandes efectos sobre la fecundidad del país (Pérez Díaz, 2005). Posteriormente, la política “hijo único” fue implementada en 1979 y fue una respuesta rápida y probablemente efectiva al crecimiento acelerado de la población más allá de sus problemas éticos. Si bien desde el año 1979 hasta este la población china no ha parado de crecer, el gobierno chino estima que gracias a esta política se han evitado por encima de 400 millones de nacimientos. La tasa de fertilidad china hoy es menor a dos por lo que su gráfica poblacional estaría entrando en una meseta. Es por esto que el gobierno chino decidió en diciembre de 2015 culminar la aplicación de esta medida que fue en su momento tan dura como necesaria.
En Irán, en el período comprendido entre 1990 y 2010 la política llevada a cabo por el gobierno resultan muy diferente también a otras. Consiste básicamente en obligar a las parejas previamente al matrimonio, como condición obligatoria para este, a tomar cursos de métodos anticonceptivos. También, acompañando esta política se distribuyeron en hospitales y otros establecimientos en forma gratuita y masiva diferentes métodos anticonceptivos (principalmente preservativos). La fábrica nacional iraní de preservativos tenía en este período una fabricación de aproximadamente 70 millones por año, y eran empaquetados en francés e inglés para que parecieran extranjeros (Scoiolino, 2005). A su vez, el gobierno iraní llevó adelante a partir de 1988 una política similar a la de la República Popular China, en la que se permitía a cada matrimonio islámico el máximo de dos hijos (Abrahamian, 2008).
Si bien no es la idea sacar conclusiones de este recuento de diferentes políticas de control poblacional llevadas a cabo en la historia reciente podemos decir que dentro de la diversidad enorme de políticas llevadas a cabo (entre las mencionadas: esterilización obligatoria, fomento de la industria, apuesta a nuevas tecnologías, legislación de la natalidad y programas educativos; y entre las no mencionadas: políticas de colonización y fomento de conflictos armados) también podemos apreciar algunas más amigables (el reparto de preservativos del gobierno iraní) y otras menos (la esterilización secreta del gobierno uzbeko).
Por otra parte, resulta extraño que ningún país, o al menos no a gran escala, haya recurrido a una de las medidas más comunes a la hora de fomentar o mitigar actitudes de la población: las políticas impositivas. Probablemente no estemos como humanidad muy lejos de esto. De hecho, han habido numerosos casos por los cuales se fomentó la natalidad mediante políticas impositivas. En el Imperio Alemán de principios del siglo XIX, en donde pese a la alta densidad de población la natalidad se encontraba en un descenso importante, en el año 14 se exoneró totalmente de impuestos a toda familia con seis o más hijos (Bonet, 1963).
Aunque es justo decir que en grandes regiones de la tierra (Asia del Este, América del Norte, Europa del Este y algunas regiones de América del Sur) las tasas de fertilidad parecen mostrar que el decrecimiento poblacional es una gran tendencia a nivel global, en muchas otras (principalmente en el África Subsahariana y en el Asia del Índico) la fertilidad se encuentra promedialmente muy por encima de los tres hijos por habitante (y hasta cinco en varios países), y el gran crecimiento poblacional se convierte en sin duda algo a lo que atender.

Diego Lois Petit.

Referencias bibliográficas:

ABRAHAMIAN, Ervand (2008)  A history of modern Iran. Cambridge: Cambridge University Press.

BONET,   Carmelo   (1963) Demasiada   gente   en   el   mundo:   el   problema   de   la   superpoblación   mundial. Buenos Aires: Compendios Nova de iniciación cultural, Editorial Nova.

CARPINTERO,   Oscar;   RIECHMANN,   Jorge   (2013)   Pensar   la   transición:   enseñanzas   y   estrategias económico­ecológicas, en Revista de Economía Crítica (REC no16). ISNN 2013­5254.

HABERL,   Helmut;   FISCHER­KOWALSKI,   Marina;   KRAUSMANN,   Fridolin; MARTÍNEZ­ALIER,   Joán; WINIWARTER,   Verena   (2011) A   Socio­metabolic   Transition   towards   Sustainability?   Challenges   for Another Great Transformation. Sustainable Development, 19.

MIROVALEV,   Mansur   (2010) Uzbek   women   accuse   state   of   mass   sterilizations. (http://www.independent.co.uk/news/world/asia/uzbek­-women­-accuse-­state-­of-­mass-­sterilizations­2028987.html)

PÉREZ   DÍAZ,   Julio   (2005) China   y   el   hijo   único.   La   política   de   control   demográfico   más   famosa   del mundo:   China   y   el   hijo   único,  en   Apuntes   de   demografía.   Washington:   IUSSP   XXV   International  Population Conference.

RIECHMANN,   Jorge   (2015) Un   poquito   de   física,   un   poquito   de   matemáticas,   un   poquíto   de economía política.  Córdoba: XII Encuentro de Economía Alternativa y Solidaria.

SCIOLINO, Elaine (2005)  Persian Mirrors : the Elusive Face of Iran. Teheran: Free Press.

STYCOS,   Joseph   Mayone   (1953)   The   Annals   of   the   American   Academy   of   Political   and   Social  Science:  The prospects of birth control in Puerto Rico. Princeton: Sage Publications, Inc.

THIMMESH,   Nick   (1968). Puerto   Rico   and   Birth   Control .   San   Juan:   Journal   of   the   marriage   and   the family.

WERMAN,   Marco   (2012) Doctors   in   Uzbekistan   say   government   forcibly   sterilizing women. (http://www.pri.org/stories/2012­04­12/doctors­-uzbekistan-­say-­government-­forcibly-­sterilizing­women)

Autor: Guy Debord

situacionista y letrista

Un comentario en “Políticas de control de natalidad post revolución industrial”

  1. Muy buen resumen, es una movida interesante proponer algún tipo de impuesto a las familias con determinada cantidad de hijos para desincentivar las familias numerosas.

    Comparto dos Links.

    https://goo.gl/08XdO0 https://goo.gl/bC91Q4

    Uno que muestra la evolución de la tasa de fertilidad y otro la tasa de natalidad en los países mencionados en el articulo a lo largo del tiempo, ademas del caso uruguayo, y el de Mali, que es uno de estos países subsaharianos de los que habla el articulo con muchos nacimientos en proporción a la población.

    Saludos, y sigan así!

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